lunes, 6 de enero de 2020

2 meses sin ti

Hace hoy justo 2 meses que tuve que despedirme de ti y como contaba en mi visita anterior llegué a Madrid y por fin te vi. Tan pequeñita, tan morena, la niña más bella que había visto jamás;quien me iba a decir a mi que amaría tantísimo a alguien que apenas conocía, pero si hija te amo por encima de todo y de todos. 
Seguíamos con el mismo diagnóstico y llegaron las pruebas y más pruebas en busca de una enfermedad concreta. Hemocromatosis o problemas hepáticos, ya no recuerdo bien cada palabra rara que decían sólo recuerdo que cada cosa nueva tu papá la buscaba como loco en Google buscando respuestas. 
Nos hicieron pruebas a nosotros de las que todavía no tenemos resultados. 
Luchaste contra viento y marea y yo a tu lado cada día mi amor, esos 8 días, los más bonitos que viviré jamás;imaginando lo que sería la vida contigo fuera del hospital. La de sueños que tenía para ti mi amor y las ganas que tenía de que conocieras el mundo tan maravilloso que nos rodea a tu papá y a mi y la de gente buena que tenemos con nosotros apoyándonos. 
Gracias a todas las enfermeras y médicos que a día de hoy se siguen acordando de ti y que cuidaron de ti y de tus papas. 
Doy gracias a la vida por que tus abuelos te conocieron y alguna que otra de tus titas. 
Fue breve pero intenso hija, de esas intensidades que acaban hasta doliendo cuando nos tuvimos que despedir. 
El día 6 de Noviembre nos llamaron a las 3 de la mañana, la Doctora Maria jamás olvídare su nombre y como me decía por el teléfono que cada vez estabas más malita, salimos corriendo sin dudarlo para estar a tu lado.
Yo soñaba con que la pesadilla pasara y siguieras luchando, pero tu cuerpecito no podía más, decidió que la vida para ti había acabado y con ella yo también. 
Mi vida no sabes la pena que tengo en el alma, el vacío y la tristeza inundaron mi vida desde ese momento, no hay día que no te piense y se me salten las lágrimas al pensar la de sueños que tenía para ti, la de sonrisas que te iba a sacar y la de veces que tú padre te diría que le tocarás el pelo o la espalda. 
Hija mía seguimos en pie por ti, por la fuerza que me das para seguir, pero que sepas que  mi corazón se fue contigo y que lo que queda de la mujer que era es la sonrisa al pensar que te gustaría verme bien;pero sabes a veces solo tengo ganas de irme contigo a las estrellas. 
Miles de besos al cielo 

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